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Términos complejos explicados de forma Simple, a lo Lowi.
Seguramente hayas oído hablar de las redes SDN, o quizás hayas llegado aquí buscando qué es un SDN. Son la forma en la que las redes modernas se han vuelto más inteligentes para que tú puedas disfrutar de una conexión mejor. Te contamos a continuación qué son exactamente.
¿Qué significa SDN? SDN (Software Defined Networking) o redes definidas por software es una arquitectura de red que permite gestionar, controlar y administrar el tráfico de datos de forma centralizada mediante software, separando el control de la red del hardware físico.
En las redes tradicionales, cada vez que queríamos cambiar algo, teníamos que ir aparato por aparato (routers, switches, etc.) configurándolos a mano.
Con el SDN, todo se hace desde un «cerebro» centralizado basado en software. Es decir, le decimos a la red cómo debe comportarse a través de un programa informático, y ella se encarga de dar las órdenes al hardware correspondiente.
Gracias al SDN, se pasa de una gestión manual y lenta a una gestión automática, inteligente y mucho más ágil.
Para entender cómo funcionan las redes SDN, imagina que tienes una orquesta.
En una red tradicional, cada músico (cada router o switch) decide por su cuenta qué tocar y a qué velocidad, intentando seguir el ritmo de los demás. Si quieres cambiar la canción, tienes que ir uno por uno dándoles la nueva partitura. Un lío, ¿verdad?
En una red definida por software, aparece la figura del director de orquesta. Este director (el controlador SDN) tiene la partitura completa y sabe exactamente qué debe hacer cada músico en cada momento. Si quiere que la música vaya más rápido o que un instrumento deje de tocar para que otro destaque, solo tiene que hacer un gesto. Los músicos simplemente obedecen.
A nivel técnico, esto ocurre porque las SDN abren los dispositivos de red. Antes, los equipos eran cajas cerradas donde el fabricante decidía todo. Ahora, gracias a las SDN, podemos programar esos equipos desde fuera para que se adapten a lo que necesitamos en cada momento.
Si de repente hay mucho tráfico de vídeo en tu zona, la red puede decidir automáticamente abrir más canales para que no notes cortes.
Para que el controlador SDN pueda trabajar, la arquitectura de las redes definidas por software se divide en varias capas. Es lo que permite que todo fluya sin errores y que la red sea tan flexible.
Este es el concepto clave para entender qué es una SDN en redes. Tradicionalmente, un router hacía dos cosas al mismo tiempo: decidir hacia dónde enviar el paquete de datos (Plano de Control) y enviarlo físicamente (Plano de Datos).
En las SDN, estos dos trabajos se separan:
Al separar estas dos funciones, si queremos mejorar la inteligencia de la red, solo tenemos que actualizar el software del cerebro, sin necesidad de cambiar todos los aparatos físicos.
¿Cómo se comunican el cerebro y las manos? Aquí es donde entran las APIs (Application Programming Interfaces).
En el mundo SDN, hablamos de dos tipos de interfaces:
Gracias a esto, la red deja de ser algo estático y se convierte en algo programable, casi como si fuera una aplicación de tu móvil.
No todas las redes SDN son iguales. Dependiendo de cómo se implementen y de quién tenga el control, podemos encontrar diferentes tipos. Aquí te explicamos los principales.
Es la forma más pura de SDN. Se basa en utilizar estándares abiertos (como el protocolo OpenFlow) para que el controlador pueda hablar con cualquier dispositivo de cualquier marca.
La gran ventaja es que no te quedas atrapado con un solo fabricante. Puedes tener routers de una marca y switches de otra, y todos se entenderán perfectamente porque hablan el mismo idioma oficial. Es la opción favorita para quienes buscan total libertad y transparencia.
En este modelo, en lugar de usar un protocolo abierto y único, se utilizan las APIs propias de los fabricantes para controlar los dispositivos.
Es como si cada marca de instrumentos tuviera su propio mando a distancia. El controlador central tiene todos los mandos y los usa para dar las órdenes. Es muy común en empresas que ya tienen mucha infraestructura comprada y quieren empezar a usar SDN sin tener que cambiarlo todo de golpe.
Esta es una solución muy ingeniosa. Consiste en crear una red virtual (de software) por encima de la red física existente.
Imagina que la red física son las carreteras de una ciudad. La SDN por superposición sería como crear un sistema de túneles privados por debajo de esas carreteras.
Los datos viajan por los túneles de forma organizada y segura, sin que les afecte lo que pase en la superficie. Es una forma excelente de añadir funciones inteligentes a redes que ya son muy complejas.
A veces, cuando hablamos de tecnología, las siglas se nos amontonan. Si estás investigando qué es NFV y SDN, es normal que te líes un poco. Vamos a poner orden:
En lugar de comprar una caja física que sea un firewall, instalas un software que hace esa función. Es muy común en el entorno de un ISP para ofrecer servicios más rápidos a los clientes.
Aunque son cosas distintas, suelen trabajar juntas. Una red moderna suele ser SDN para ser inteligente, usar NFV para ahorrar en aparatos y SD-WAN para que sus oficinas estén conectadas de la mejor manera.
¿Por qué se están volviendo tan populares las redes SDN? Estos son sus principales beneficios:
Ahora que ya sabemos la teoría, vamos a ver dónde se usa esto en la vida real. Porque al final, lo que nos importa es cómo nos afecta esto cuando encendemos el móvil o el ordenador.
En el mundo de las telecomunicaciones, las SDN son fundamentales para gestionar el tráfico masivo de datos.
Cuando navegas por internet, tus datos pasan por muchísimos nodos. Los operadores usamos SDN para que ese camino sea el más corto y rápido posible, reduciendo la latencia (ese retraso molesto que a veces hay en juegos online o videollamadas).
En el entorno cloud (la nube), las SDN son el motor que permite que servicios como Netflix, Spotify o Google funcionen sin problemas. Cuando millones de personas se conectan a la vez para ver una serie, la red SDN del proveedor de nube se ajusta automáticamente para repartir el tráfico y que nadie sufra parones.
Además, la llegada del 5G no sería posible sin estas redes inteligentes, ya que esta tecnología requiere una capacidad de reacción que solo el software puede dar.
Para que veas que esto no es solo teoría, aquí tienes algunos ejemplos de redes definidas por software:
A pesar de todas sus bondades, las redes definidas por software también tienen retos por delante.
Uno de los mayores desafíos es la seguridad del controlador. Al tener un cerebro centralizado, si alguien consigue hackear ese controlador, tendría el control de toda la red. Por eso, las medidas de protección en las SDN son extremadamente rigurosas.
Otro reto es la formación. Los ingenieros de red de toda la vida, que estaban acostumbrados a tocar cables y configurar routers a mano, ahora tienen que aprender a programar. Es un cambio de mentalidad grande: pasar del hardware al software.
Por último, está el tema de la interoperabilidad. Aunque existen estándares abiertos, a veces a los grandes fabricantes les cuesta ponerse de acuerdo para que todo sea 100% compatible. Pero vamos por el buen camino.
En definitiva, las redes SDN son el presente y el futuro de cómo nos conectamos. Son las que permiten que internet sea cada vez más rápido, inteligente y capaz de aguantar el ritmo de nuestras vidas. Y aunque parezca algo muy técnico, su objetivo es muy simple: que tú solo tengas que preocuparte de disfrutar de tu conexión ya sea con fibra, móvil o ambas, como en nuestras ofertas de fibra y móvil.
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