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Throttling

Estás tranquilamente con tu móvil o con el ordenador, jugando a un juego o editando un vídeo, y, de repente, todo empieza a ir a cámara lenta. El aparato se calienta, los ventiladores suenan como si fueran a despegar y los fotogramas se entrecortan. No, no es que tu equipo se haya hecho viejo de golpe: lo que está sufriendo es un fenómeno llamado «throttling».

A continuación, te explicaremos qué es el throttling exactamente, por qué ocurre y cómo puedes evitar que tu equipo se canse antes de tiempo.

¿Qué es el Throttling?

El término «throttling» viene del inglés y significa, literalmente, «estrangular». Aunque suene un poco dramático, en el mundo de la informática y las telecomunicaciones se refiere a la reducción intencionada de la velocidad o el rendimiento de un componente o de una conexión.

Imagina que estás corriendo una maratón. Si vas a tope desde el primer kilómetro, llegará un momento en que tu cuerpo te diga «basta» para no colapsar. En ese punto, bajarás el ritmo para recuperar el aliento y poder seguir avanzando, aunque sea más despacio. Eso es exactamente lo que hace tu equipo cuando aplica el throttling: reduce su potencia para protegerse de posibles daños o para gestionar mejor los recursos disponibles.

Por tanto, si te preguntas qué es throttling, quédate con la idea de que es un mecanismo de defensa o de control. No es necesariamente un fallo de fabricación, sino una medida que toma el sistema para asegurar que todo siga funcionando, aunque sea a menor velocidad, evitando que el calor o el exceso de consumo rompan algo de forma definitiva.

Existen varios tipos de throttling, pero los más comunes son los que afectan a la potencia de los procesadores —térmico— y los que afectan a la velocidad de tu conexión a Internet —de ancho de banda—.

¿Qué es el Thermal Throttling en la CPU y GPU?

El thermal throttling es un sistema de seguridad integrado en el hardware de tu dispositivo que reduce automáticamente la velocidad de funcionamiento de la CPU o la GPU cuando estas alcanzan temperaturas críticas. Su objetivo es evitar que los circuitos se quemen o se degraden de forma permanente debido al calor excesivo.

Cuando realizas tareas muy pesadas, como jugar a títulos de última generación o exportar vídeos en alta resolución, los componentes internos trabajan a máxima potencia. Esto genera calor. Si el sistema de refrigeración —ventiladores o disipadores— no da abasto para expulsar ese calor, el dispositivo decide «pisar el freno».

Al reducir los hercios a los que trabaja el procesador, se genera menos calor, permitiendo que la temperatura baje a niveles seguros. Es aquí donde notarás que el rendimiento cae en picado.

Para entenderlo mejor, es fundamental conocer las piezas clave:

  • La CPU: Es el cerebro del equipo. Si sufre CPU thermal throttle, notarás que todo el sistema operativo se vuelve lento y que las aplicaciones tardan una eternidad en responder.
  • La GPU: Es la encargada de los gráficos. Si sufres throttling aquí mientras juegas, verás que los juegos empiezan a dar tirones o que los FPS —fotogramas por segundo— bajan drásticamente. Esto es especialmente frustrante si tienes uno de los mejores monitores 240 Hz, ya que no podrás aprovechar su fluidez si tu tarjeta gráfica está «estrangulada» por el calor.

¿Qué significa el Throttling en Internet?

El throttling de Internet es un concepto diferente al anterior, ya que no depende del calor de tu dispositivo, sino de la gestión que hace un proveedor de servicios de Internet sobre la red. Se trata de la limitación deliberada del ancho de banda disponible para un usuario o para un tipo de tráfico específico.

¿Por qué querría alguien limitar la velocidad de Internet? Suele ocurrir por varios motivos:

  1. Congestión de la red: En horas punta, cuando todo el mundo está conectado a la vez, algunos operadores pueden reducir ligeramente la velocidad para que nadie se quede sin servicio.
  2. Límites de datos: Si tienes una tarifa con un límite de gigas y los superas, la compañía suele reducir tu velocidad de navegación. Esto es muy común en las tarifas móviles de muchas compañías, aunque en Lowi siempre buscamos que tengas la mejor experiencia.
  3. Tipo de contenido: A veces, se limita la velocidad específicamente para descargas pesadas o streaming de vídeo de muy alta calidad para evitar que un solo usuario acapare todos los recursos de una antena o nodo.

Cuando sufres este estrangulamiento en la red, notarás que la latencia aumenta y que el ping se vuelve inestable, lo cual es fatal si estás jugando online o intentando hacer una videollamada de trabajo.

¿Para qué sirve el throttling en los móviles?

En los móviles, el throttling es casi una constante y tiene un sentido muy práctico. A diferencia de un ordenador de sobremesa, un móvil no tiene grandes ventiladores para expulsar el calor: todo está apretado en apenas unos milímetros de grosor.

El throttling en móviles sirve principalmente para dos cosas:

  • Evitar que el móvil te queme la mano: Sin este sistema, el procesador seguiría calentándose hasta que el dispositivo fuera incómodo de sujetar o, en casos extremos, la batería pudiera hincharse o dañarse.
  • Ahorrar batería: Cuando el móvil detecta que queda poca energía, puede aplicar un ligero throttling para consumir menos recursos y estirar la duración de la batería un rato más. Es lo que suele pasar cuando activas el modo de ahorro de energía.

Es un equilibrio constante entre potencia y temperatura. Los fabricantes diseñan los procesadores para que den picos de potencia muy altos, pero saben que no pueden mantener ese ritmo durante horas sin «estrangular» un poco el rendimiento.

Cómo evitar el Throttling en tu equipo

Si notas que tu equipo pierde fuelle cuando más lo necesitas, no te des por vencido. Hay varias formas de mantener a raya las temperaturas y asegurar que el rendimiento sea constante.

Aquí tienes unos consejos prácticos que puedes aplicar hoy mismo:

  • Mantén la limpieza al día: El polvo es el mejor amigo del calor. Si los conductos de ventilación de tu portátil o PC están llenos de pelusas, el aire no circula y el throttling aparecerá enseguida. Una limpieza con aire comprimido de vez en cuando hace maravillas.
  • Cambia la pasta térmica: Con el paso de los años —3 o 4 años suele ser lo habitual—, la pasta que une el procesador con el disipador se seca y deja de transmitir bien el calor. Cambiarla es barato y puede devolverle la vida a un equipo que se sobrecalienta.
  • Mejora la refrigeración externa: Si usas un portátil para jugar, una base refrigeradora con ventiladores puede ayudar a bajar unos cuantos grados vitales. Para el móvil, evita jugar mientras lo cargas, ya que la carga genera un calor extra que activa el throttling mucho antes.
  • Mantén las actualizaciones al día: A veces, el throttling no es por calor, sino por un software mal optimizado. Los fabricantes lanzan actualizaciones que mejoran la gestión de la energía y el comportamiento de los ventiladores.
  • Usa superficies planas y duras: Nunca uses el portátil sobre la cama o el sofá. Las telas tapan las entradas de aire y condenan a tu equipo a sufrir un estrangulamiento térmico en cuestión de minutos.

Ya sea para entender por qué tu ordenador va lento o para disfrutar de una conexión a Internet sin sorpresas, conocer estos términos te ayuda a tener el control. Al final, el throttling no es más que una señal de que tu equipo se está cuidando para durar mucho más tiempo a tu lado.

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