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Términos complejos explicados de forma Simple, a lo Lowi.
¿Alguna vez te has preguntado cómo es posible que, al hacer clic en un vídeo de un gatito en la otra punta del mundo, este aparezca en tu pantalla casi al instante? No es magia, aunque a veces lo parezca. Detrás de cada mensaje de WhatsApp, de cada partida al Fortnite o de cada capítulo de tu serie favorita, hay una infraestructura gigantesca trabajando.
En este entramado de cables, satélites y servidores, hay un concepto clave que permite que internet sea rápido, eficiente y, sobre todo, que no nos cueste un ojo de la cara: el peering o emparejamiento.
Hemos preparado esta guía para que entiendas qué es el peering, por qué es tan importante para tu conexión de fibra y cómo influye en tu día a día digital.
El peering, o emparejamiento de redes, es el acuerdo voluntario entre dos redes de internet independientes para conectarse y pasar tráfico entre ellas de forma directa, normalmente sin cobrar un céntimo la una a la otra por este intercambio.
Para que lo entiendas mejor: imagina que internet no es una sola red gigante, sino un conjunto de miles de redes más pequeñas (como la de Lowi, la de Google, la de Netflix o la de una universidad en Japón). Si estas redes no hablaran entre ellas, tú solo podrías ver el contenido que está dentro de tu propio operador.
El peering es ese «apretón de manos» técnico donde dos redes dicen: «Oye, yo tengo clientes que quieren ver tus vídeos, y tú tienes contenido que mis clientes quieren. ¿Qué te parece si tiramos un cable entre nosotros y nos pasamos los datos directamente en lugar de dar mil vueltas por el mundo?».
Gracias al peering, los datos viajan por el camino más corto posible. Esto evita que la información tenga que pasar por terceros (redes de tránsito) que suelen cobrar por transportar esos datos. Es la base de la colaboración en la red y lo que hace que internet sea una red de redes global.
Para entender cómo funciona el peering, primero hay que entender que internet tiene jerarquías. No todas las redes son iguales. Existen las redes de «Tier 1» (las que son tan grandes que llegan a todo el mundo por sí mismas), las de «Tier 2» y las de «Tier 3».
El peering sirve para saltarse intermediarios. Cuando dos redes se «emparejan», configuran sus routers (que son como los directores de tráfico de internet) para que utilicen un protocolo llamado BGP (Border Gateway Protocol). Este protocolo es el que le dice a la información: «Para llegar a este destino, vete por aquí, que es el camino más directo».
¿Para qué sirve realmente en tu día a día?
No todos los emparejamientos se hacen de la misma forma. Dependiendo de la cantidad de tráfico que se mueva y de quiénes sean los protagonistas, existen dos formas principales de conectarse. Te explicamos a continuación cada una.
El peering público se realiza en lugares físicos llamados IXP (Internet Exchange Points) o Puntos de Intercambio de Internet. Imagina que un IXP es como una gran plaza pública o un centro comercial donde todas las redes van a encontrarse.
En estos centros, hay un conmutador (switch) gigante. Cada operador o empresa (como Facebook, Microsoft o tu proveedor de internet) lleva un cable hasta allí y lo conecta al switch. Una vez conectados, pueden decidir «hacer peering» con cientos de otras redes a la vez a través de ese único punto.
Es la forma más eficiente para que redes pequeñas y medianas se conecten con muchos otros actores sin tener que tirar cables individuales a cada uno de ellos. En España, algunos de los puntos más famosos son ESPANIX en Madrid o CATNIX en Barcelona.
El peering privado, también conocido como PNI (Private Network Interconnect), es un asunto mucho más exclusivo. Aquí no hay «plazas públicas». Es una conexión directa y física entre dos redes, normalmente en un centro de datos compartido, sin que nadie más pueda usar ese cable.
¿Cuándo se usa esto? Cuando el volumen de datos es tan salvaje que un punto de intercambio público se quedaría pequeño o se saturaría. Por ejemplo, Netflix suele hacer peering privado con los grandes operadores porque el tráfico de vídeo en 4K que genera es masivo.
Es como tener una línea de teléfono roja directa entre dos personas: siempre está disponible, nadie más la usa y la calidad es máxima.
Este es un punto donde mucha gente se hace un lío, pero la diferencia es puramente económica y de «jerarquía».
Las redes grandes suelen usar peering para conectarse con sus iguales y tránsito para llegar a las partes más remotas de la red a las que no pueden acceder directamente.
Vale, ya sabemos qué es y cómo se conectan los cables. Pero a ti, que estás en el sofá queriendo ver una peli o enviando un archivo pesado de trabajo, ¿en qué te beneficia esto realmente?
Aquí tienes los puntos clave:
Si quieres saber más sobre la tecnología que hace esto posible, te recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo funciona la fibra óptica.
No todo es felicidad y armonía en el mundo del peering. A veces, las empresas se enfadan o sus intereses dejan de coincidir. Aquí es donde aparece el depeering.
El depeering ocurre cuando una de las dos redes decide romper el acuerdo de emparejamiento. Esto puede pasar por varios motivos:
¿Cuál es el problema? Que cuando hay depeering, los datos tienen que buscar rutas alternativas, a menudo más largas y lentas, lo que puede provocar que los usuarios noten lentitud en ciertos servicios de la noche a la mañana. Por suerte, esto no es algo que pase todos los días, ya que a ambas partes les suele interesar llevarse bien.
Es muy común que, al buscar información sobre «peer», la gente confunda términos. Vamos a poner un poco de orden, porque aunque la palabra «peer» (par o igual) sea la misma, el contexto cambia totalmente.
Como hemos visto, es la conexión entre grandes redes (operadores, gigantes tecnológicos). Se mueve a nivel global y utiliza infraestructuras masivas. Es «el internet de las grandes redes».
Aquí bajamos a un nivel mucho más doméstico o de oficina. Una LAN peer to peer es una red de área local donde los ordenadores se conectan entre sí directamente sin necesidad de un servidor central que mande sobre ellos. Todos los dispositivos actúan como iguales.
Si quieres profundizar en esto, te invitamos a leer nuestra definición de qué es una red LAN.
A veces escrito con la errata común «pee to peer», se refiere a las redes que usamos para compartir archivos (como el antiguo eMule o el actual BitTorrent). En este caso, no hablamos de cables físicos entre operadores, sino de un software que permite que tu ordenador hable directamente con el de otra persona para pasarse un archivo.
Para que todo esto funcione en tu hogar, solemos usar tecnologías como la WLAN (la red inalámbrica local). Es importante no confundir la forma en que tus dispositivos se conectan al router (WLAN o LAN) con la forma en que tu operador se conecta al resto del mundo (peering).
En resumen, el peering es lo que permite que la red sea abierta, rápida y eficiente. Sin estos acuerdos silenciosos y técnicos, internet sería mucho más lento y, probablemente, mucho más caro.
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